La parroquia vive con fe y gran participación la celebración de la Semana Santa.
5.04.2026
La parroquia ha celebrado con profunda fe y gran participación de los fieles los distintos actos litúrgicos de la Semana Santa, unos días intensos que han permitido a los fieles de la parroquia revivir los momentos centrales de la vida, pasión, muerte y resurrección del Señor.
El Domingo de Ramos marcó el inicio de esta semana tan significativa para los cristianos. En este día se conmemora la entrada de Jesucristo en Jerusalén, y por ello, los feligreses participaron en una pequeña procesión con palmas y cánticos que partió desde el colegio de las Madres Adoratrices hasta la parroquia de Nuestra Señora del Carmen. La celebración de la Eucaristía dio comienzo a las 12:00 horas, en un ambiente de alegría y recogimiento, abriendo así el camino hacia los días santos.
La programación continuó el Miércoles Santo, 1 de abril, con el Acto Penitencial a las 20:00 horas. Fue un momento propicio para la reflexión personal y la reconciliación, invitando a los asistentes a prepararse espiritualmente para el Triduo Pascual.
El Jueves Santo, 2 de abril, se celebró la Cena del Señor a las 19:00 horas, recordando la institución de la Eucaristía y el mandamiento del amor fraterno. Posteriormente, entre las 20:30 y las 22:00 horas, tuvo lugar la Hora Santa y la Adoración al Monumento en la capilla, donde los fieles acompañaron en oración al Santísimo Sacramento en un clima de profundo silencio y devoción.
El Viernes Santo, 3 de abril, la jornada comenzó con el rezo del Vía Crucis a las 12:00 horas, recorriendo espiritualmente el camino de la cruz. Por la tarde, a las 17:00 horas, se celebró la Pasión del Señor, conmemorando la muerte de Cristo en una liturgia marcada por la solemnidad y el recogimiento de toda la comunidad parroquial.
Finalmente, el Sábado Santo, 4 de abril, tuvo lugar la Vigilia Pascual a las 21:00 horas, considerada la celebración más importante del año litúrgico. En ella, los fieles se reunieron para esperar la Resurrección del Señor, renovando su fe y culminando así una intensa semana de vivencias espirituales compartidas.
De este modo, la parroquia ha vivido con fervor cada uno de los actos de la Semana Santa, fortaleciendo la fe y el sentido de comunidad entre todos los asistentes.